Consejos para cuidar el medio ambiente

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Consejos para cuidar el medio ambiente

Mensaje por Airesturbios el Jue Jun 02, 2011 4:47 am

Artículo extraido del blog Huerta enjaulada Huerta enjaulada

El próximo 5 de junio se celebrará el Día internacional del Medio Ambiente, con la idea de concientizar sobre los problemas ambientales y el rol que debemos cumplir para minimizar su daño. Siguiendo esta idea, quería dejarles una lista de recomendaciones o consejos para aplicar en casa y disminuir el daño que le hacemos al medio ambiente.
Estos tips, que a veces se presentan como ecogestos se orientan principalmente a tener un uso medido, responsable y eficiente de los recursos naturales a partir de controlar y reflexionar sobre nuestras prácticas diarias. Si bien no se relaciona directamente con el tema del blog, la agricultura urbana, es otra manera de disminuir nuestra huella ecológica, un tema que hemos intentado abarcar en este sitio.
Es importante señalar que estos consejos no se trata de algo muy costoso o de difícil concreción, como puede ser inicialmente la instalación de ciertos sistemas de energías alternativas, sino que, por el contrario, proponen cosas pequeñas, aplicables y que en muchos casos representan un ahorro de dinero, como lo supone la idea de las tres R: reducir, reutilizar y reciclar.
Si simplemente logramos reducir nuestro consumo, limitarlo a lo que necesitemos, gran parte de la tarea ya estará hecha. A continuación, algunas sugerencias agrupadas arbitrariamente:

Fuentes de energía
La producción de gas, combustible o electricidad es una de las tareas más contaminantes que existen, por eso es muy importante racionalizar su uso.
Si bien existen muchas fuentes de energías renovables y no contaminantes y sería muy importante popularizar su uso, nosotros podemos cambiar un poco nuestras costumbres para no reducir nuestro consumo.
En el caso de la electricidad, las principales áreas a focalizar son la luz y los electrodomésticos.
En el caso de la primera, además de la recomendación obvia de sólo tenerlas encendidas cuando las precisemos (algo tan simple como apagarlas cuando no las usemos), hay que destacar la importancia de las lámparas bajo consumo, que suelen durar hasta 8 veces más y consumen la quinta parte de energía (por lo que al final son mucho más económicas que las comunes, que inicialmente pueden parecer más baratas).
Por suerte, su utilización, sea por razones económicas o ambientales, se está popularizando,d e igual manera que als pilas recargables, que también son muy efectivas.
Mientras que en lo que refiere a los aparatos que tenemos en casa, lo que debemos procurar es limitar su uso al mínimo necesario. Pienso por ejemplo en aquellos que usan el secador de pelo sin tener apuro, o en maquinarias que si pensamos bien carecen de sentido en la situación ambiental en la que nos encontramos: cuchillos eléctricos, afeitadoras, videojuegos que simulan actividad física que podríamos estar haciendo en ese momento, luz eléctrica en momentos en que aún sol, procesadoras para picar alimentos (que en definitiva es poco el tiempo que “ganamos”), etc.
Deberíamos poder detenernos un instante y pensar en sí realmente necesitamos tal aparato, si no podríamos hacerlo de forma manual, sin gastar en forma innecesaria. Por ejemplo, podemos sacar un alimento con tiempo del freezer y descongelarlo a temperatura del ambiente o secar la ropa al sol en vez de otro electrodoméstico.
Un párrafo especial para los hornos eléctricos, que consumen muchísima electricidad para tener un funcionamiento similar o inferior al que funciona con gas; quienes realmente saben cocinar se dan cuesta que este último logra un mejor sabor y llega a ser más práctico.
En el caso de aquellos a los que no podemos renunciar, de todas maneras hay consejos que se pueden aplicar.
Debemos saber que si están enchufados, aún cuando no los usemos, consumen un mínimo de electricidad (si lo pensamos, una pequeña luz encendida necesariamente debe consumir energía). Por eso lo ideal es desconectarlos.
En el caso particular de las heladeras, debemos descongelarlas con frecuencia (cada tres meses), pues la capa de hielo que se forma exige un mayor gasto de electricidad. Además debemos procurar que sus puestas cierren bien, pues por ahí se pierde mucha temperatura (si no es así, sencillamente podemos comprar e instalar un burlete).Otras recomendaciones: no ubicarla cerca de una fuente de calor ni abrir innecesariamente la puerta.
Por último, también es importante tener en cuenta el consumo de electricidad que realiza un aparato a la hora de elegir cuál comprar. Hay marcas que si bien inicialmente son más caras, son más eficientes y gastan menos, por lo que luego se amortiza esa suma de dinero; esto se da mucho en el caso de las heladeras y los aires acondicionados. Suele estar indicado en el mismo ficha, muchas veces con una barra verde.
En lo que refiere al gas, debemos procurar no desperdiciarlo a la hora de cocinar, como por ejemplo tapar las ollas para necesitar menos tiempo de cocción. Es una buena oportunidad para recordar la experiencia de los hornos solares.
Un caso especial es la calefacción, que según el caso representa un gasto de electricidad o gas, el cual deberíamos intentar reducir. Por un lado, podemos lograr una mejor temperatura a partir de aislar correctamente la casa, instalar ventanas con vidrio de dos láminas. A la “inversa”, hay formas de bajar la temperatura, en algunos casos muy interesantes, como los techos verdes u otras formas de uso de plantas.
Pero lo más importante es que no detengamos a pensar si es viable para este planeta que cada uno quiera tener en su casa una temperatura ideal sin tener en cuenta la del ambiente. Si debemos encender al máximo la calefacción para andar con ropa cómoda en pleno invierno, o tener prender el aire acondicionado (que consume muchísima electricidad) para tener frío en verano, para dormir tapados, como les gusta a algunos.
Por último llegamos al combustible y, directamente relacionado, a los trasportes. La idea es lograr el menor gasto posible, a partir de una correcta elección del modo en que viajamos sea optando por un trasporte masivo (trenes colectivos) antes que el auto, o compartir el mismo; o mejor aún. Idealmente caminar o andar en bicicleta (es muy lindo ver los carteles en las bicis que celebran: “un auto menos”)

Agua:
Otro eje donde se puede trabajar para amortizar nuestro impacto sobre el medio ambiente es en lo que refiere al ahorro del agua, en sus diferentes variantes.
Es increíble el derroche que se hace de agua que se hace en ciertas zonas, sobre todo cuando se sabe la falta que hace y el trabajo que se toman para conseguirla en otros.
Es que la falta de interés y el hecho de que se pague un monto independientemente del gasto que realicemos hacen que se desperdicie sin sentido. Uno no suele darse cuenta, pero es increíble cómo se tira el agua, cómo se ignora lo que cesta procesarla, cuanto escasea y entonces podemos abrir una canilla para ducharnos y dejar que el agua corra por varios minutos hasta entrar; lo mismo con las mangueras cuando se lava la vereda o el auto.
Derrochar tanta agua es un lujo que o podemos darnos, es necesario que cortemos con esto. En mi caso, hace un tiempo que junto agua para regar (hace un tiempo comentamos que conviene dejarla un tiempo para que se evapore el cloro), entonces voy juntando en un tacho agua que hubiera “tirado”, sea por ejemplo que sobra de cocinar o algo así; ahí tomé un poco de conciencia de cuanto desperdiciamos y realmente asusta.
Un caso especial son las pérdidas en las canillas, por estar rotas o mal cerradas. Una de las fuentes señala que una gota por segundo son 30 litros al día, tal vez gota por gota no nos haga ruido, pero debemos poder visualizar lo que es tirar esa cantidad de agua potable.
Hace un tiempo teníamos una canilla rota en la bañadera que goteaba, a veces cerrábamos la llave de paso, pero otras veces dejábamos un balde por debajo para luego usarla para el inodoro, para lavar, regar, etc. Es increíble lo rápido que se llenaban los recipientes; así es más fácil tomar conciencia.
Por otro lado, quienes tienen la posibilidad, deberían aprovechar para recolectar agua de lluvia, que sirve para regar, lavar, etc. (mi abuela siempre dice que antes juntaban agua de lluvia lavarse la cabeza, por las espuma que se generaba).
Para finalizar, una recomendación que suele hacerse pero que es bueno revisar: no se debe tirar el aceite usado en el sistema de cañerías, pues se contamina enormemente el agua. Lo mismo sucede con la pintura.
El consumo, la basura y la nefasta industria del packaging
Otro de los grandes espacios donde podemos intentar reducir el daño que causamos al medio ambiente es a la hora de comprar. Frente a los mensajes mediáticos que promueven el consumo constante de cosas innecesarias, debemos poder pensar si realmente necesitamos eso que creemos necesitar. Una de las páginas que figura como fuente resume muy claro esta idea: “Cualquier consumo innecesario es en esencia anti-ecológico”.
Además, a la hora de comprar, deberíamos tener en cuenta dónde está contenido ese producto. Debemos procurar evitar ciertos materiales, como las latas o la excesiva cantidad de plástico y cartón que revierte ciertos productos. Una muy buena opción es comprar productos frescos en verdulerías o mercados, que además son mucho más sanas.
De la misma manera, debemos cuidar de disminuir la enorme cantidad de bolsas de plástico y otros envoltorios en los que venden estos productos. Recuerdo un excelente relato en un revista, creo que Futuros, donde recorrían todo el camino que hacemos al comprar en un supermercado y cómo íbamos llevando bolsas, bolsitas, plásticos, etc. Volvamos a la vieja bolsa de compras (ahora venden unas que llaman ecológicas, pero todas sirven), o por lo menos llevemos las mismas que dan ellos en vez de tirarlas.
Lograr eso sería muy importante. Pero si seguimos esta regla de las tres R, sólo estaríamos cumpliendo con Reducir, que si bien es clave, sería ideal poder Reutilizar esa “basura” y Reciclar (para mí algo esta última tiene un peso mucho menor, pero igual hay que tenerla en cuenta).
Entonces, para lo ideal sería encontrar un nuevo uso para todos esos plásticos, cajas, vidrios, papeles, etc. En este sentido, la huerta es un lugar ideal para esto, empezando por recipientes para macetas o almácigos, protecciones contra el viento, tutores, sistemas de riego, etc.
Lo mismo sucede, por ejemplo, con los papeles, debemos reducir la impresión exagerada, ser más responsables; pero a su vez también debemos usar ambas faces, escribir en los espacios en blanco, etc. Tengo un anotador armado a partid de volantes que te dan en la calle y uno para recordatorios con boletos de subte.
Respecto al papel, leí en alguna de las fuentes una recomendación para incorporar el hábito del pago electrónico de impuestos y otros trámites similares, pues con este se reduce el consumo de papel y combustible; si bien se debe tener en cuenta que hay cierto nivel de contaminación por el trabajo que realizan las computadoras, es aconsejable su aplicación.
Y con este criterio debemos analizar la basura que generamos, pues en un gran porcentaje (algunos señalan que alcanza por lo menos la mitad del total) es reutilizable.
De igual manera, para la basura orgánica, debemos recordar que tenemos el compost como una gran herramienta para minimizar la producción e desechos. Antes, en las casas, la basura orgánica se enterraba en el fondo o se daba de comer a los animales.

Productos de limpieza:
Por último, también encontré algunas recomendaciones para cuidar el medio ambiente que refieren al amplio abanico de productos de limpieza. Empezando por uno de los más difundidos: no utilizar aerosoles con CFC, que dañan la capa de Ozono y perfectamente pueden ser reemplazados por pulverizadores.
Otra recomendación que suele hacerse es diluir el detergente, el shampoo u otros productos similares con un poco de agua, sin perder eficacia.
Algo interesante que leí, que si lo pansas es muy cierto, es que los desodorantes de ambiente lo único que hacen es tapar un mal olor con otro (no eliminarlo), por lo que es conveniente utilizar, por ejemplo, alguna planta que tenga la misma función y que además es más natural.
Siguiendo esta idea, hay otras interesantes opciones para limpiar con productos ecológicos

Cambiar la forma de pensar: Estas fueron algunas recomendaciones para minimizar el daño que causamos al medio ambiente. Como vieron, el programa no es irse a vivir a una ecoaldea, que estaría buenísimo, sino de adoptar ciertas prácticas, perfectamente realizables por todos, empezando por pensar con otra cabeza y tener conciencia de que si seguimos así no va a haber futuro.
Frente a esta idea, surge un debate sobre si este cambio de mentalidad puede darse a nivel individual o, para tener sentido y ser revolucionario (entendiendo el concepto como gran trasnformación o cambio radical de un estado de cosas), debe ser generalizado. O en definitiva, si tiene sentido que ahorremos un poco de agua cuando las mineas contaminan millones de litros.
Es una discusión que quedará para un próximo post, principalmente porque éste se ha extendido demasiado, pero también porque yo no termino de definirme por una respuesta. Cómo adelanto, opino que un punto no inhabilita al otro y que todo sirve. Que nuestro pequeño acto, que no deja de ser un granito de arena en el desierto, ayuda a minimizar el daño que se causa y que si logra despertar a otros e ir formando conciencia puede ir adquiriendo una gran fuerza. Esa fue la idea de estas líneas.

Fuentes:

* http://www.ecohabitar.org/articulos/casaecologica/ecogestos.html
* http://almacenverde.blogspot.com/2011/05/ecotips-en-la-cocina.html
* http://www.lcc.uma.es/~ppgg/html/cadenave.pdf
* http://www.dforceblog.com

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